mis manos tiemblan cada vez que te tengo cerca, nerviosas, inquietas, deseando obtener un suave roce de tu piel, pero se detienen cuando recuerdo que aquello no es posible, cuando parecen chocar contra un vidrio invisible que te protege, que te cuida de mí.
huellas dactilares que quedan grabadas en el aire: prueba de las incontables veces que intenté alcanzarte. ¿podré tocarte algún día, cervatillo? o estoy condenado a ser un simple espectador, uno lejano, uno que ansia obtener la obra más pura del lugar pero que es detenido al primer intento, como si no fuese más que un ladrón de museo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in