Cada vez que algo me duele, huyo.
No siempre físicamente.
A veces huyo dentro de mi propia mente,
me pierdo entre pensamientos, recuerdos y preguntas sin respuesta.
Otras camino entre senderos
Porque cuando la vida comienza a pesar demasiado sobre mis hombros,
encuentro una extraña paz perdiéndome entre árboles.
Tal vez porque los bosques no me piden explicaciones.
No me preguntan por qué estoy triste,
por qué estoy cansada
o por qué llevo tanto tiempo intentando ser más fuerte de lo que me siento.
Simplemente me reciben.
Y entonces camino.
Camino hasta que el ruido dentro de mí se vuelve más pequeño.
Hasta que el viento logra decir lo que yo no puedo.
Hasta que el peso de las cosas deja de aplastarme por unos minutos.
Hay algo en la naturaleza que me recuerda que no todo tiene que resolverse hoy
Que los árboles crecen despacio.
Que los ríos no luchan contra su cauce.
Que incluso las tormentas terminan pasando.
Y mientras la vida insiste en doler,
yo sigo buscando refugio entre senderos sin rumbos
Porque cuando todo se vuelve demasiado,
hay una parte de mí que no busca escapar del mundo.
Solo busca volver a sí misma.
Y curiosamente, casi siempre la encuentro esperándome entre montañas y árboles
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in