Me diría que no sé cómo y que no sé cuándo, pero por mentirme hoy estoy. Me diría que es un juego de amantes, que solo nos vemos a escondidas pero por mentirme, hoy lloro cuando se va. Lloro porque me volví a enamorar de quién la dignidad me quiere volver a arrebatar. Me diría que volví a creer que esto es amor. Me mentiría, porque sigo sin conocer algo más.
Sigo volviendo a ser mi más desarrollada versión que persigue lo ambiguo hasta la frontera de lo penoso, cuando me convierte en el eje de nuestro y cada posible universo; cuando ya nada duele, nada lastima, nadie abandona. Sigo volviendo a ser mi más marginada y escoriosa versión del alma, que eligió dejar de ser digna, cuando pago el precio de jugar a ser dios; cuando creo que nada duele, nadie lastima, ya nadie me abandona.
Me miento cada vez que con los ojos cerrados salto a las vías de su mano, me creo que esta vez va a ser diferente, que soy tan astuta de cambiar el fin. Me asusta, me confieso, porque ni yo creo tanto en mí. Creo que es amor y no lo quiero dejar, me mentiría. Sé que es adicción y no lo puedo dejar, me callaría.
Por favor, que alguien me venga a ayudar. Sola, al fin, me voy a terminar de matar.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in