Escucho “La Aurora” . La melodía patria me llega fragmentada desde algún lugar; no atino con la fuente. Quizás algún vecino comienza su jornada con una radio encendida. Es posible. Todavía hay gente que escucha la radio, aunque esto puede ser una conjetura mía nacida de la nostalgia. En mi infancia, las mañanas transcurrían a ese ritmo , y “La Aurora” no faltaba.
Escucho esa marcha y trato de completar los retazos que el viento me niega, porque están allí, resguardados en la memoria de los primeros años de la escuela. "Es la bandera de la Patria mía", dice el fragmento que me alcanza . Esa misma enseña hoy envuelve a la Argentina. Todo es albiceleste, y esta afirmación casi esquiva la metáfora: los colores de la bandera , que hoy coinciden con los del cielo, son pétalos de un jardín desbordado. Y la razón de semejante despliegue es el fútbol.
Hoy es un día excepcional dentro de su liturgia: Argentina está nuevamente en la final de un mundial. En el trayecto recorrido se destaca, especialmente, su triunfo sobre Inglaterra. Un partido aparte, una historia aparte… un sentimiento que traspasó la capa futbolística y fondeó nuestra identidad. El gol de la clasificación rebasó la tensión contenida. Luego vino la celebración de otra gesta, modesta y no exenta de polémica: el despliegue de una pancarta con impronta de bandera. El mundo no pudo apartar la mirada de nuestra causa, grabada en ese paño . "Las Malvinas son argentinas", rezaba. La imagen ya tiene destino de eterna.
Pero al mundial le queda este último partido. Enfrente está la España que despidió a Francia, la gran candidata. Faltan noventa minutos de fútbol. La copa se dirime a partir del juego colectivo, las individualidades, la táctica y el despliegue físico. Argentina y España llegaron hasta aquí porque, bien dosificadas, poseen estas virtudes. Son cualidades constatables y comparables; no faltarán las tablas que las midan. Sin embargo, hay un factor irreductible al análisis: el factor corazón. Y nadie puede negar que, en este mundial, su color fue de un albiceleste puro.
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Hugo Arce
Escritor / Cinéfilo / Acabo de publicar un libro . Escribo sin saber hacia dónde me dirijo .
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