La asamblea de los escombros (re subido)
May 22, 2026
"...nadie puede salvarte sino
tú mismo
y mereces salvarte.
no es una guerra fácil de ganar
pero si algo merece la pena ganar,
es esto..."
Charles Bukowski
Los ojos de VINO SUELTO se abren lentamente, y antes de poder observar su entorno, algunos recuerdos de la noche anterior lo ponen al tanto de la escena con la que puede encontrarse. Antes de terminar de despertar incluso, los ruidos en el ambiente y algunos murmullos le dan pistas. Al despertar se encuentra con Sebastian sentado acomodándose el cabestrillo que por orden médica no deberia sacarse ni para dormir, el Gitano está fumando un cigarro en la puerta enseñandole sus pronunciadas ojeras al sol y Rancho deshecha el vino caliente que quedó en la última jarra que armaron, ya limpió y ordenó el desastre que dejaron los invitados.
Rancho toma el micrófono.
Rancho: Bueno muchachos, se nos va terminando el verano, terminó una etapa. ¿Cómo estamos?
Gitano: Conforme. Pasó de todo. La verdad, me sorprendieron.
Sebastian: Confundido es poco, pero dejé que las cosas pasaran sabiendo que en dos semanas empiezan las clases.
Gitano: Confundido! Se puso de moda esa palabra y no me enteré? Ah! Cierto que el pelotudo ahora quiere ser un estudiante, un chico bien.
Rancho: El chabón esta pensando a futuro, un futuro mejor para todos.
Gitano: vamos a tener que volver a nuestros pagos, se acabó Ciudadela. ¿ustedes estan seguros que con todo lo que vivimos acá, quieren volver?
Sebastian: Ese fue el plan desde el principio. Estamos en Ciudadela por el accidente, y Paula por cierto, nuestra hermana, nos esta dando una mano gigante.
Gitano: No! No mientas! Nosotros ibamos a venirnos todos a vivir acá.
Rancho: Gitano, no rompas los huevos! Vos sabés muy bien que los planes cambiaron.
Gitano: Los planes cambiaron como cincuenta veces! Yo veo motivos de sobra para que plantemos bandera aca. Seba, dale! Vos también te querés quedar.
Rancho: Loco! Por qué volvemos siempre a esta puta conversación. Yo conozco tus motivaciones para quedarte acá, y además Seba...
Sebastian: Rancho, dejá, yo puedo con esto. Gitano, se muy bien como pensás, se que el año pasado la pasamos mal, y que me cabe la responsabilidad sobre todo de tus acciones, pero se acabó, viejo.
Rancho: Además, estamos listos. En un principio buscabamos sedar, huir, olvidar, disfrutar, reencontrarnos, ya está. Estuvimos todos de acuerdo en que la mejor forma de acabar con el dolor, era exponiendonos de forma brutal a él. Míralo al boludo este (por Sebastian), no podía despertarse sin temblar, y ahora va a volver a estudiar, ve a sus dos pibes, sonríe, proyecta. Necesitamos que se ponga a la cabeza de todo esto de nuevo. Yo puedo acomodar este desorden, pero no puedo evitarlo, yo puedo laburar para arreglar las cagadas que se mandan ustedes, pero el que pone las reglas es él.
Gitano: Vos le tenés mucha fé, me parece. Que hacemos con lo que siente cada vez que el fantasma de su Angelito de mierda toca la puerta? O nos vamos a hacer los boludos con eso?
Sebastian: Lo que yo sienta o deje de sentir no cambia nada acá. Ya estoy curado. No voy a negar que la parte mas frágil y transparente de mi ser extrañe a la parte mas frágil y transparente del suyo, pero es un sentimiento mas relacionado con la nostalgia, -"o en la melancolía" dice en voz baja-. Yo se que parecía que todo se me estaba yendo de las manos, pero seamos sinceros, no es la primera, ni la segunda vez, probablemente tampoco sea la última, tampoco fué lo mas trágico, yo se que se puede. Estoy re cheto, guacho.
Gitano: No compro. Pero bueno. Yo solo digo que acá las cosas serían más fáciles. No te gustan nuestras nuevas amistades? Nuestras aventuras? Me vas a decir que no vas a extrañar las caminatas al barrio (Fuerte Apache) de una hora que se terminan tranformando en dos, tres, cuatro horas?
Rancho: Todo eso que nombras, si se vuelve cotidiano va a dejar de ser disfrute, para transformarse en atajo o en soma. No estamos perdiendo nada, no estamos abandonando a nadie. Los colectivos y los trenes van a seguir funcionando.
Gitano: Le pregunte a Sebastian igual, no a vos.
Rancho: La conch...
Sebastian: (interrumpe) Eu eu! Bajemos. Gitano querido, te amo, y juro que disfruté no solo lo que vivimos estos dos meses, sino todas las cagadas que nos venimos mandando juntos desde que nos conocemos. Pero mirame, loco. Cuánta suerte nos queda? Metimos tres vidas en una, VINO SUELTO tiene de sobra para escribir, a mi me duele la espalda, estoy cansado, roto, y la calle ya me está volviendo un poco loco. Estoy demasiado conciente de mi mismo, y sabemos muy bien todos los que estamos acá, que la calle nos quedó chica, o mejor dicho, la calle ya nos dió todo lo que nos tenía que dar.
Rancho: Toda la viveza que tenés, Gitano, la podemos usar para conquistar terrenos esquivos, ese postre que hasta ahora solo se nos dejó saborear con la punta de la lengua.
Gitano: (sus ojos se cristalizan, sus gestos insinuan que intenta retener una lágrima en el párpado, como si esta lágrima pesase toneladas)
Sebastian: Ya está Gitano, te conozco. Tenés demasiado orgullo para aceptar eso que tu corazón roto no puede ocultar.
Gitano: De que hablás? Salame.
Sebastián: Tenés miedo, puedo sentirlo. Porque yo también lo tengo. Loco, no te estoy diciendo que se acabó, tomalo como una mudanza, vamos a mudar de ambiente nuestras hazañas y aventuras.
Gitano: Vos también estas tapando cosas, a mi no me jodés. En cuanto algo vuelva a salir mal, en cuanto tengas un mal sueño, en cuanto alguno de tus fantasmas vuelva a atacar, vas a tirar todo a la mierda y vas a volver rogando que tomemos un tren o un colectivo a donde mierda sea, vas a recurrir a los placeres vacíos. Porque además, voy a decirte algo, nosotros no tenemos donde escondernos, nos conocen, en todos los putos lados nos conocen. Movimos la rama en el Fuerte y todo el barrio habló de lo que pasó. ¿Como mierda se enteraron? No tenemos escapatoria, no tenemos escondite, no pertenecemos a ningun lugar -(comienza a llorar)-, ya no hay ningún lugar que nos haga sentir que estamos en casa, le pertenecemos a la calle.
Rancho: (se acerca al Gitano y lo abraza) Gitano, te necesitamos. Te prometo que va a salir todo bien, se que te volvimos loco, que Sebastian, el dichoso Angel y yo nos encargamos de que flashes lucecitas de colores, que las cosas que escribe VINO SUELTO te atormentan, la verdad duele. Pero eso no significa que tengas que estar tan asustado y a la defensiva. Perdón Gitano, te prometimos algo que no cumplimos, te amagamos una vez con destruirte, te ignoramos, te anulamos, cuando mas te necesitamos no te dejamos tomar el control, fuimos ingenuos, pero no va a volver a pasar.
Sebastian: Gitano, te conté que el olor fétido que sentia estubo cesando? Y te conté que ya no tengo mas esas pesadillas? no, no? Mi silencio todo este tiempo fué una manera de expíar mi pecado. El pecado de haberte dado la espalda, a todos nosotros de una u otra manera nos fallé.
Gitano: Y que me asegura a mi que eso no va a volver a pasar? quien me garantiza que no me intentan borrar del mapa de nuevo? Rancho se va a seguir haciendo cargo de todo? este chabón pasado de sensatez y meticulosidad? que aburrido. (se ríe con lagrimas en el rostro).
Sebastian: Sin Gitano no existe VINO SUELTO, no hay Gitano sin Rancho, y sin ustedes yo no soy nadie. Por ahora y mientras termino de acomodarme, Rancho está a cargo, pero anda calentando, porque te va tocar ser Gitano en terrenos nuevos, los necesito un poco más, hagan equipo, falta poco para que vuelva.
Al momento de re publicar este texto, Sebastian aprobó las dos materias pendientes tres clases antes de terminar la cursada, inició los tramites para ingresar a la carrera de Psicología. Rancho, Gitano y Sebastian lograron integrarse, funcionan como uno solo, y volvieron a vivir a su casa, intentando transformarla en un hogar. Al contrario de lo que el Gitano pensaba, se lo invoca y se le da piedra libre para ser y tomar decisiones, y ... ¿Saben qué? Lo está haciendo muy bien.
Hace un tiempo Rancho le dijo a VINO SUELTO que el material y la inspiración para escribir sería -inevitablemente- cada vez mas escaso. Sebastian y VINO SUELTO al escuchar esto, cruzaron miradas complices y rieron. Al día de hoy, hay una veintena de poemas, relatos e historias escritas que esperan su momento para ver la luz.
Soy Linyera porque amo la libertad.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in