Es una tarde de junio. El sol cae sobre nuestros rostros mientras permanecemos sentados en tu carro, escuchando aquellas canciones que alguna vez fueron hogar. Todo parece igual, y sin embargo, nada lo es.
Guardo silencio porque sé que esta será la última vez. La última vez que compartiré tu espacio, la última vez que escucharé tu respiración tan cerca de la mía. Te observo, pero estás lejos, perdido en algún lugar al que ya no puedo seguirte. Aun así, tomo tus manos entre las mías y coloco una sobre tu pecho.
—Yo sé que aún sigues ahí.
Y no se lo digo al hombre que tengo enfrente, sino a aquel que un día me amó con la certeza con la que florecen las cosas buenas. A ese pedazo de ti que aún vive escondido entre los recuerdos quiero darle las gracias.
Gracias por los abrazos que curaban mis días malos, por las mañanas en las que tu voz era suficiente para hacerme sentir en casa. Gracias por las rosas que llenaban mi habitación de vida, por la comida que llegaba cuando olvidaba cuidarme, por las tazas de café que siempre parecían decir "aquí estoy" incluso cuando no encontrabas las palabras.
Tal vez nuestro amor no fue perfecto. Tal vez se rompió en los lugares donde más intentamos salvarlo. Pero fue real. Tan real que todavía duele. Tan real que aún encuentro partes de ti en cada rincón de mí.
Quiero pedirte que seas feliz. Quiero decirte que sigas el camino que te haga sentir vivo, aunque ese camino ya no me lleve de tu mano. Quiero decirte que te dejo ir.
Entonces tomo tu mano, dejo un beso sobre ella y lo llevo hasta tu frente, como quien entrega una última oración.
—Te amo.
Y por un instante imagino que el tiempo se detiene, que vuelves a mirarme como antes, que todo esto ha sido una pesadilla de la que aún podemos despertar. Pero abro los ojos y solo encuentro el vacío.
Porque ya no estás.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in