Que frío hace, Julio ¿podrías tratarme menos mal?
mis ojeras ya no soportan el peso de mis decepciones.
Cómo puede ser, julio, me cortaste las manos con tu helada,
quisiera que me devuelvas mi guante.
Mi risa,
mi sueño,
mi esperanza.
Pierdo todo por buscar tu calor,
por mantener mi sonrisa de cartón.
Dejame dormir,no puedo alucinar mas con todas las cosas que no me vas a dar.
Si me vas a ahogar que sea en soledad,
no en este mar de gente que se mueve como enchufada por la corriente
y me agarra,
me arrastra,
me quiere maniobrar.
Me encandilaron las luces verdes,
se me dió por esperar un mensaje,
y recibí un vaso de ron.
Acá estoy, Julio, temblando en la cama,
no puedo madrugar,
mis noches no terminan sólo se vuelven claridad.
Quisiera cerrar las cortinas pero me pierdo mirando tus paisajes.
Mírame a mí, estoy rota.
Mi corazón sigue exaltado y me delata,
mi gata lo sabe cuando me mira con sus ojos azules que me juzgan por instinto.
¿Qué voy a hacer, Julio?
Sólo sabes dejarme a la deriva oxidándome con la brisa del mar.
Y es puro cráneo,
mente,
ideas vagas,
una luz que titila en el fondo de mis pupilas dilatadas por la euforia.
No puedo más, Julio,
empezá a acelerar y extinguite en un suspiro.
Si me vas a matar al menos concédeme un último deseo:
Detén este viaje de invierno.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in