Salté de esa roca larga y dura hasta la roca extrañamente ovalada que estaba a un metro, por sobre la lava que estaba por debajo. Tenía que llegar hasta el final del recorrido antes de que venga la arpía. Calculé y llegué hasta esa frágil plataforma de vidrio que se resintió a mi peso. Quedaba muy poco. Estaba cansado y la lava estaba ahí, debajo de mí. Tomé impulso y llegué hasta esa larga meseta de roca muy suave, la cual amortiguó mi caída. Estaba a tan poco de llegar a la meta cuando escuché a la arpía gritar detrás de mí “¡Nene! ¿¡Qué te dije de saltar sobre los muebles!?”
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in