Hay días
Hay días más ocultos que otros.
Días en los que el dolor me encuentra antes que la luz y lo ocupa todo. Un dolor tan inmenso que paraliza, que no deja sentir, que no deja respirar. Un dolor que borra los contornos de la vida y me hace preguntarme dónde estoy, si todavía sigo en pie.
Duele tu lejanía.
Duele imaginar el peso que llevás sobre tus hombros.
Duele no saber cómo alcanzarte, cómo abrazar aquello que te lastima cuando mis manos ya no llegan.
Pero hay un dolor aún más profundo: sentir el eco del tuyo dentro de mí. Como si tu herida encontrara también un lugar en mi pecho. Y quema. Quema con esa intensidad que solo conoce el amor cuando no puede proteger.
Mi querida niña de pelo dorado, con tu corona de rulos y tu temple de ángel…
Si pudiera, cambiaría el mundo para que nunca más conocieras el sufrimiento. Tomaría cada una de tus lágrimas y las convertiría en calma. Me quedaría con todas tus noches oscuras para devolverte solo mañanas.
Porque amarte es también esto: llevarte conmigo incluso cuando la distancia nos separa; sentir tu dolor como si fuera propio y seguir esperándote con los brazos abiertos, convencida de que ningún dolor es más grande que el amor que siento por vos.
Y si alguna vez dudás, si alguna vez el mundo te hace creer que estás sola, recordá esto: hay un corazón que late todos los días pronunciando tu nombre en silencio.
El mío.

Verónica Figueroa Alcorta
Lic. Esp. Verónica Figueroa Alcorta. Psicóloga Forense y Clínica. Especialista en Psicodiagnóstico del test de Rorschach.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in