我亲爱的 H
Apr 25, 2026
Pequeño guardián,
Siempre estuve en contra del rótulo del que te llamo hoy, sin embargo, aunque tuviste una opción menos complicada tú llegaste como integrado a aquella profesión para nada ligera. Nadie te educó para eso, probablemente lo trajiste en los genes. No preciso saber tu línea de descendencia, nunca nos importó. Te amamos pequeño, huesudo, sin pelo y con una mirada que resplandecía bajo el sol.
Difícil explicar lo que me provoca estar escribiendo esto de forma tan tardía, han pasado más años de los que parecen pero, la noción del tiempo se ha vuelto relativa, los pasos apurados no menguan su andar de ninguno en la casa, los zapatos de suelas siguen tronando en las mayólicas pero las cosas son diferentes.
Yo lo sé, mientras en la cocina hierve el agua, suena la tetera, las sillas se arrastran y otros seres peludos junto a tus pequeños hermanos felinos se pasean donde antes era tu pequeña parcela. Seguro poco acostumbrados como yo a no verte. Debo decir que se me sigue haciendo un nudo en la garganta y siento vibrar mis dedos junto a la tensión en mis dientes, cada que te pienso, a veces me estremece el deseo de haber hecho algo más, pero ya me lo dijiste en sueños, que estás en un mejor lugar.
Repito siempre que lo esotérico no existe, que lo real es solo lo tangible, pero no es así, tú llegaste a mí una noche y me guiaste en esa realidad, tan diferente a la nuestra, donde por fin eres el guardián que querías. Junto aquel puente de nubes y esa ciudad de casas barrocas bordeando la curva. Tienes un mejor uniforme, una identificación y paseas sin peligro, lo más importante: tu piel está sana, ya no te duele y si este fue el precio, yo te prometo que haré lo mejor aquí para proteger a quienes tú adorabas con esa misma intensidad con la que vives allá.
Muchas gracias por haberme permitido un vistazo a tu mundo, por decirme que todo está bien. Aquí también lo estará. A veces me siento frente a la ventana donde el sol brillaba junto contigo, la figura cambia con los años y a mí me parece verte. Quizás esto es lo que aprendí, los lugares siempre se quedan guardando una esencia que solo se transforma. Sé que no sabes leer pero ojalá alguien ahí sí lo haga para ti, luego de tus rondas por aquella ciudad, descansando sobre una nube, rodeado de esa paz que nos cuesta tanto alcanzar. Te quiero y extraño cada día. Algún día nos volveremos a encontrar, mi querido, H.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in