mobile isologo
search...

no me vuelve inmune

néllie

May 2, 2026

38
Start writing for free on quaderno

Estoy enojada y lo peor es que ni siquiera es un enojo limpio.

No es de esos que se sostienen solos, orgullosos, con la espalda recta y la puerta cerrada.

Es un enojo miserable, porque abajo sigue estando el amor, y abajo del amor sigue estando el miedo.

Estoy enojada porque esto tiene solución.

Porque no estamos frente a una tragedia inevitable ni a un final digno de novela barata.

Estamos frente a una conversación que no tenés.

A una mano que no extendés.

Porque sé que no es verdad.

Sé que no sentiste ni un gramo de todo eso que escribiste en esos renglones ajenos, repartiendo ternura como si no supieras el peso que tienen ciertas palabras.

Sé que no hay amor ahí.

Sé que no hubo amor ahí.

Y vos también lo sabés, aunque quieras creer lo contrario.

Pero no hablás.

Y entonces me condenás a este lugar ridículo donde tengo que sufrir por algo que sé que no existe, solo porque vos no sos capaz de abrir la boca y enterrarlo.

Estoy enojada porque podrías terminar con esto hoy.

Con una frase.

Con un poco de coraje.

Pero elegís el silencio como si el silencio no fuera también una decisión.

Como si dejarme imaginar no fuera una forma lenta y prolija de lastimarme.

Estoy enojada porque me negaste el paso a tu casa con juramentos falsos.

Porque me hiciste sentir pequeña frente a fantasmas que no quisiste ni un gramo de lo que a mí ni lo que yo a vos.

Porque me comparaste con gente que en tu vida duró menos que un rumor y aun así me dejaste cargando esa vergüenza.

Estoy enojada porque romantizás tu propia ruina.

Porque te aferrás al sufrimiento como si dejar de sufrir fuera traicionarte.

Como si tu tristeza fuera más importante que todo lo que arrastrás con ella.

Y yo entiendo.

Entiendo que levantarte ya te cuesta como si el mundo estuviera hecho de cemento.

Entiendo que respirar a veces parece una tarea humillante.

Pero también estoy enojada por eso.

Porque tu dolor no deja de dolerme a mí solo porque sea legítimo.

Entender no anestesia.

Amarte no me vuelve inmune a la destrucción de verte quedarte quieto mientras todo se cae.

Que intentes alejarme no me vuelve inmune a destrozarme de dolor por verte mal.

Estoy harta de verte sufrir de lejos.

De saber que tenés salida y mirar cómo elegís el encierro.

De querer ayudarte y sentir que me dejás afuera, como si amar fuera mirar desde la ventana mientras alguien se ahoga adentro.

Estoy enojada porque no me sostenés el mundo después de haber sido vos quien lo tiró al piso.

Porque me dejaste recogiendo pedazos mientras vos te dedicabas a sostener el de todos menos el tuyo.

Estoy enojada porque me sacaste la cocina.

Porque los domingos no saben a nada.

Porque no como bien, no duermo bien, apenas me baño bien.

No sos el único perdido.

Estoy enojada porqué no me cuidas.

Porqué no te haría esto ni para intentar que te alejes para salvarte de mí. Jamás.

No elijo sentir esto por vos.

Lo siento y esto me mete en una encrucijada mental,

sólo me mata, no me hace no querer estar.

Estoy furiosa porqué sobre qué pecho voy a dormir si no es el tuyo,

y si así fuera,

¿por qué ibas a dejar que duerma

en la noche que nos uniriamos por papel y firmas

en la inicial de tu supuesta madre?

Estoy harta de no poder abrazarte bien.

De no poder hablarte bien.

De no poder ser yo sin sentir que todo está suspendido esperando una frase tuya.

Porque ese es el centro de todo esto:

mi enojo tiene fin.

Estoy agotada de aguantarme las lágrimas por un diagnóstico,

cuál no me es certero,

de si realmente me da la seguridad de si sólo soy yo,

o si al menos,

me involucra.

De aguantármelas por saber que no vas a parar de sufrir.

De callar el odio que me genera que no te dejes ayudar,

sabiendo que no podés solo.

Y estoy harta de que juegues a ser Jesús.

Nadie de ellos te importa,

¿por qué mierda te esforzás ahí,

si me tenés a mí?

Podrías ponerle nombre a esto y sacarme de este limbo miserable.

Podrías no hacerme atracción principal del martirio entre el enojo, el cariño y que pudieras morirte.

También dejar de pensar que matarte después de intentar que te odie, no me lo hace menos dañino

me confunde, me enrieda y me duele más porqué no dejas a mi mente y corazón descansar. Y ya no vas a estar.

Pero no lo hacés. Y entonces me enojo más.

Porque no es el destino. No es la mala suerte. No es que no haya salida.

Es que vos no das el paso.

Es amar a alguien que insiste en quedarse en el incendio mientras me pide, sin decirlo, que no deje de esperarlo afuera.

Y yo siempre, por más bomberos que quiera creer que necesita, que llame sin haber querido, voy a estar afuera.

. . .

Si tanto decís amarme,

¿Por qué?

néllie

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in