mobile isologo
search...

Funeral

Fer

Jun 1, 2026

2
Funeral
Start writing for free on quaderno

Tu ausencia

Es mi luto más grande,

la muerte más dolorosa,

el entierro más triste.

Así se siente todo desde que te fuiste.

Así se siente tu partida.

Así te siento a ti:

como alguien

que ya no pertenece a este mundo,

como un nombre

grabado en una lápida

que todavía me niego a visitar.

Dime cuántas veces

me tengo que morir por ti.

Y no lo digo de manera romántica.

Lo digo porque vivir sin ti

se parece demasiado a sobrevivir

después de una tragedia.

Han pasado tres meses de tu funeral.

Noventa días.

Noventa amaneceres

despertando con la misma noticia.

Noventa noches

acostándome con el mismo cadáver en la memoria.

Noventa días

intentando aceptar

que ya no estás.

A veces tu recuerdo pesa más que otros días.

Hay mañanas

en las que apenas susurras

dentro de mi cabeza,

como un fantasma cansado.

Pero hay otras

en las que llegas haciendo ruido,

derribando puertas,

rompiendo ventanas,

arrancando de golpe

todo lo que creí haber reconstruido.

Y entonces

vuelvo a verte.

En cada calle.

En cada canción.

En cada conversación

que no tiene nada que ver contigo

y que termina llevándome a ti.

Es absurdo.

Porque sé

que sigues respirando en alguna parte.

Sé que tu corazón

continúa latiendo.

Sé que el mundo

no te enterró.

Pero mi mundo sí.

Mi mundo

te vio bajar lentamente

a una tumba imaginaria

y desde entonces

no ha dejado de lanzar flores sobre ella.

Te lloro

como se llora a los muertos.

Con esa impotencia horrible

de no poder traerlos de regreso.

Con ese dolor estúpido

de seguir esperando algo

que jamás ocurrirá.

A veces quisiera

arrancarte de mi memoria,

sacar cada recuerdo con las manos,

aunque me dejara las entrañas abiertas.

Porque duele demasiado.

Duele encontrar

versiones tuyas en todas partes.

Duele

escuchar tu nombre.

Duele

recordar tu voz.

Duele

recordar quién era yo

cuando estabas aquí.

Y sobre todo,

duele aceptar

que una parte de mí

se fue contigo.

No la mejor.

No la más fuerte.

La más viva.

Desde que te fuiste

camino por los días

como quien recorre un cementerio.

Hablo bajito.

Sonrío poco.

Y cargo flores invisibles entre las manos.

Hay algo

enterrado dentro de mí.

Algo

que no termina de pudrirse.

Algo

que se niega a descansar.

Porque los muertos descansan.

Pero tu recuerdo no.

Tu recuerdo

sigue respirando

debajo de la tierra,

golpeando la tapa del ataúd,

llamándome por mi nombre

en mitad de la noche.

Y yo sigo aquí,

escuchándolo.

Noventa días después.

Noventa días después

y todavía no aprendo

a vivir con esta ausencia.

Porque tu ausencia

no parece una despedida.

Parece una muerte.

Y lo más cruel de todo

es que nadie entiende

cómo puede doler tanto

alguien que sigue vivo.

Nadie entiende

que te marchaste si morir

y dejaste una devastación

mucho más grande que cualquier funeral.

Porque al menos a los muertos

se les puede visitar.

A ti no.

A ti solo puedo enterrarte

una y otra vez

dentro de mi pecho,

cada mañana,

cada noche,

cada vez que recuerdo

que sigues existiendo

en algún lugar del mundo

y aun así

ya no estás

Porque yo no necesito tu muerte

para vestir de luto.

Tu ausencia fue suficiente.

Tal vez,

después de tu funeral

Todos sepan

que el muerto no has sido solo tú.

Y quizás entonces,

al borde de tu tumba imaginaria,

sea yo

quien por fin

descanse en paz.

Fer

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in