Hay mucha luz, una eternidad indeseable de luz. Hay oscuridades, las más temidas por las noches, las más buscadas por el resplandor. Hay tantas cosas sobre este mundo, todas en ausencia por tu falta.
El mundo se ha silenciado solo para rezar tu alma.
Este mundo rezando por tu alma, poniendo en sus rezos cada nombre de cada persona a quien le hayas generado un poco de gracia y gratitud. Se percibe en infinidad cada ser inquieto entre mis plegarias.
¿Cómo detener mi cuerpo y explicarle tu ausencia?
Cómo hacer de éste mundo,
un mundo sin vos.
Voy a tener que pudrirme entre las palabras,
escribir, escribir, escribir,
hasta poder encontrarte entre mis versos.
(...)
Me desconozco frente al espejo, y pienso que sos vos en vida. Creo ver frente a mis ojos tu rostro suplicando un abrazo mío.
Me deshago, padre, me deshago.
Enséñame mi rostro como si fuera una recién nacida,
padre, enséñame nuevamente.
Educa mi nombre, mi cuerpo, mi espíritu, por favor, te lo ruego.
Estoy frente a los espejos y creo ser tu alma, pero vos estás muerto padre, estás muerto.
Ayer te perseguí entre las calles,
y te grité en mi mente pero vos no me miraste,
y creí estar muerta.
y creí caer en la vereda,
y creí tener sangre en mis manos,
y creí estar viva.
Pero no sé quién soy, padre, no sé quién soy.
Estás muerto y el mundo sigue con vida,
y no lo entiendo, padre, no entiendo cómo es posible la vida
si el mundo no te tiene entre sus brazos,
si vos no me tenés entre tus brazos.
Quiero volver a nacer, padre,
quiero volver a nacer.
Hazme el último milagro.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in