Sin querer, buscando un correo importante terminé encontrando tu acoso (si, por correo electrónico cuando te tuve bloqueado). Y siempre quise decir que te recordaba con amor, como alguien a quien amé con todo mi ser. Como la persona con quien consideré casarme. Como una llamita con quien ardimos mucho pero "se apagó".
Pero no, me apagaste en realidad.
A veces no puedo creer las cosas que tuve que soportar y soporté. Siempre cómo la mala de la historia. Y es que abusaste de mis culpas, abusaste de mi. Me robabas la pequeña llamita que lograba prender en mi casa tormentosa.
Camuflaste en supuesto "consuelo" tu dependencia.
Camuflaste en caricias tus rasguños.
Y cuando las rejas de tus brazos me capturaron, creí que sólo se trataba de un abrazo. Como flor arrancada de su tallo, al menos creí que te parecí bonita.
Dejé todo atrás por ser tuya, creyendo que con manos más livianas podría con más dulzura acariciarte. Pero cuando ni con manos vacías mi toque te suplía, me había alejado tanto de donde venía que no supe qué hacer ni como regresar a mi valle.
~¿No soy suficiente para él?
¿Es muy tarde ya para volver atrás?
¿Vale la pena llegar a destino por todo el camino recorrido?
¿Y si la niebla de mis ojos accidentalmente me desvió de mi verdadero destino? ~
Aún así no me atrevo a llamarte un error ni un desvío. Te amé con todas mis fuerzas, que quizás no te fueron suficientes pero eran todas las que tenía.
Aunque no creo que algo hubiera bastado para ese corazón tan carente. Nunca me amaste de verdad, solo fui un sacrificio.
-El amar es legítimo.
El amor es placer y compromiso.
Pero el amor no es sacrificio.-
Y en una carrera el que gana es quien corre, no quien carga una piedra que no se le ha pedido
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in