Yo encuentro poesía en un tronco viejo y seco, y seco mis lágrimas mientras camino, camino sin importar si por no observar tropiezo, tropiezo pero no caigo, sigo mi destino.
Admiro el paisaje a cada paso, paso horas apreciando el regalo de estar vivo, vivo ya sin enfadarme cuando no encuentro buenas cartas en mi mazo, mazo impredecible e imprescindible para utilizar en mi camino.
Oigo el estruendo que provoca el silencio. ¡¡Silencio, que hoy no quiero saber del ruido!!. Ruido hay por todas partes, incluso a las calles está invadiendo. Invadiendo no conseguiremos la paz en uno mismo.
Veo incontables rostros de miles de sujetos, sujetos al cemento que sus pies pisan, pisan sin tranquilidad y faltos de sentimientos, sentimientos que para que su alma se eleve se precisan.
Entiendo ahora que no hay un mañana, mañana no es más que la prolongación de hoy, hoy sufro, amo, vivo, aprendo, enseño, observo por la ventana, ventana que en un hoy lejano me enseñará qué tan viejo estoy.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in