(Entrevista) Amidala: “El under local es más chico… y mucho más duro”
Apr 19, 2026

Por Aldana Morán
La escena musical independiente siempre encuentra formas de reinventarse. En un contexto donde los espacios pueden ser limitados, surgen proyectos que deciden crear su propio camino a base de distorsión, pedales y puro instinto. Hoy nos sumergimos en el universo de Amidala, una banda que está haciendo ruido en la cultura emergente local.
Bautizados en honor a Padmé de Star Wars, esta banda mendocina comenzó explorando las atmósferas envolventes del shoegaze y hoy cruza caminos con la crudeza del post-hardcore y el post-rock. Conformada por Juanbru, Juanpi, Wence y Nacho, Amidala es el reflejo perfecto de la filosofía DIY (“Do It Yourself” o “Hazlo Tú Mismo”). Desde mezclas propias hasta proyectar animaciones soviéticas de los años 70 en sus recitales en vivo, construyen una propuesta estética y sonora que te atrapa desde el primer acorde.
Nos sentamos a charlar con ellos sobre sus influencias, el peso de las redes sociales en la música actual, su conexión con la poética de Spinetta y cómo lograron hacer vibrar a cientos de personas apostando a la contracultura.

El shoegaze es básicamente el pilar de su propuesta. ¿Qué influencias específicas funcionaron como su manual de instrucciones al momento de moldear el sonido de la banda?
El pilar fundamental en nuestro primer EP fue el shoegaze de los 90, con bandas como Slowdive y Ride muy marcadas en nuestra sonoridad. También está muy presente el disco Dynamo de Soda Stereo, que fue lo que nos trajo todo el sonido del under. Ya de manera más inconsciente se filtraron cosas de Deftones en algunas líneas de guitarra, e incluso detalles influenciados por Oasis y el britpop. Aunque hoy estemos haciendo temas más gritados y yendo hacia el post-hardcore, esa capa de sonido original sigue estando ahí.
Hay un resurgimiento global de estos géneros en gran parte por las redes. ¿Cómo vivieron este fenómeno y qué diferencias notan entre la escena under de acá y la de Buenos Aires?
Todo explotó un poco por TikTok. Veíamos que la escena pospandémica en Buenos Aires tenía mucho shoegaze, pero era un sonido que acá no había sido tan explorado. Allá es como lo que hay acá, pero en esteroides; si acá surgen dos bandas del género, allá surgen cuarenta. Como el under local es más chico y está menos armado, es mucho más duro. Eso te obliga a reinventarte y buscarle la vuelta estética para atraer gente nueva. Pero la respuesta viene siendo increíble. Tuvimos una fecha bisagra en el bar Oveja Negra junto a Mil Variantes, donde de la nada, metimos como 200 personas; fue la primera vez que la gente coreó los temas y ahí dijimos: ”Ah, ok, acá está pasando algo”. Además, gracias a las redes nos llegan mensajes re lindos, como los chicos de La Consulta que nos dicen que somos su inspiración para armarse su propia banda.

Hace poco sacaron un cover de “Los Libros de la Buena Memoria”. ¿Por qué elegir a Spinetta como guía para llevarlo a este género?
A los cuatro nos encanta el Flaco. Creemos que su poética y su melancolía pegan muy bien con lo que queremos transmitir. Además, como “Los Libros” no es un tema tan complejo armónicamente y tiene una cadencia lenta, se prestaba fácilmente para “shoegazearlo”. Lo mismo nos pasó tocando en vivo “200 Años”, del disco El Jardín de los Presentes. Hacer estas reversiones nos saca de nuestra zona de confort y nos permite buscar nuevas sonoridades, un poco como hacían los Beatles en sus inicios, que absorbían todo lo que escuchaban para crear algo propio.
Tienen una identidad muy marcada desde lo visual y desde la filosofía de la autogestión. ¿Cómo trabajan sus producciones y de dónde salen sus referencias estéticas?
Visualmente nos nutrimos de todos lados. Por ejemplo, en nuestro primer EP hay un tema llamado “Solo” que abre con la frase: ”El diablo lo tentó”, un audio que sacamos del doblaje español de la película Carrie de Brian De Palma. Y para los shows, usamos cortos animados checos de los 70 que generan un clima re flashero. En cuanto al trabajo interno, somos puramente autogestivos. Juanbru, nuestro vocalista, hace las veces de ingeniero y se encarga de la mezcla y el máster, lo que nos ahorra muchísima plata. Sabemos que esto no es rentable, lo hacemos por gusto, por generar una comunidad con gente que está en la misma y por sostener un espacio para la contracultura. Bajo esa misma filosofía armamos un split (disco compartido) con los chicos de Parcialmente Nublado, que fuimos a grabar a Estudios Paraná de una forma súper orgánica.

POR QUÉ TENÉS QUE ESCUCHAR A AMIDALA
Amidala es la prueba viva de que la autogestión no es una limitación, sino un motor creativo. Vale la pena darles una oportunidad y sumergirse en su discografía porque no solo están haciendo música interesante y compleja, sino que están oxigenando la escena local. Están construyendo comunidad y demostrando que desde la independencia se pueden lograr cosas inmensas. Si te gusta perderte entre capas de guitarras, atmósferas densas y proyectos hechos a puro pulmón, Amidala tiene que entrar en tu rotación de Spotify hoy mismo.
Seguí a la banda y enterate de sus próximas fechas:
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffee
The Masterplan
The Masterplan es un espacio dedicado a la cultura emergente y la música indie. Una mirada crítica y honesta para amplificar lo nuevo y lo que aún está por descubrirse.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.
Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in