Menoscabado
entre emblemas y membranas,
el mundo me exime
y me emite.
En mi esternón
esa emoción mecánica,
en mi exterior
ese estremecimiento mal ensamblado.
Epopeya de haber sido
engendrado y no elegido,
el monstruo es ese dios
y yo solo emergí de su miedo.
Salgo a la calle y todo
suena más fuerte.
Los autos, la gente, mis propios pasos.
Hago ruido cuando no quiero.
Me encarna un eco emocional
que solo yo escucho
como si mi alma
tuviera mala acústica.
Es raro.
Es raro ser uno mismo
cuando uno
mismo
no es un lugar estable.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in