Uno de los primeros recuerdos de mi vida se basa en mi correteando por la casa de mi abuela jugando a las escondidas. La casa de mi abuela no era muy grande, pero para la edad que tenía y la altura era más que suficiente para que 4 niños puedan esconderse en distintos lugares. Yo siempre fuí fan de esconderme en los roperos, en especial uno que había en el fondo de la casa, lleno de sacos viejos y ropa polvorienta, más tarde me enteré que esos sacos y ropa eran de mi tío fallecido y que mi abuela los guardaba de recuerdo en un intento de mantener viva su imagen.
Pero rememorando un poco mejor, no solo me escondida en los placares y otros lugares para jugar, también lo hacía cuando estaba triste o enojado; me encerrada en cualquier lugar para que no me encuentren llorando o gritando de rabia. He llegado a encerrarme en el baño de casa y no poder salir por haber roto la puerta. Este patrón siempre lo tuve, ocurría algo en mi vida que me afecte y yo corría a esconderme en mi ropero, ya sea desde que no me comprarar un juguete o que un compañerito del colegio me haya dicho X cosa; siempre que algo pasaba yo recurría a esconderme.
Con el paso del tiempo y por obviedades tuve que dejar de hacerlo, sin ir muy lejos la última vez que me metí a un ropero lo rompí. La madurez y el físico me fueron alejando ese mal hábito, pero a su vez también trajeron otros; los silencios, los "estoy bien" y las constantes escapadas de casa empezaron a ser moneda corriente. Huía y me escondida de todo aquello que me hacía daño, tomaba colectivos o caminaba en busca de lugares donde el ruido se apaciguara y encontrar algo paz.
Entre tantas idas y venidas nació un deseo, un anhelo, un grito de auxilio; quería ser encontrado. Quiero sentirme importante para alguien, porque no lo soy para mí mismo. Quiero sentir que le falto a alguien, que mi presencia sirve. Quiero que alguien se fije en mi y encuentre ese yo que vive huyendo de las cosas. Quiero que alguien simplemente se siente a mi lado y observe el mismo paisaje. Quiero poder salir de ese placard porque me encontraron y no por que el juego terminó. Pero lo que más quiero es no tener miedo a ser encontrado.
Aunque sea contradictorio por favor, encuéntrame.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in