fue un tren lo que me traía a casa
siempre y cada una de las veces que iba a visitarte
y jugábamos como si a nuestra edad le sobrara una cifra
comíamos como si nuestros estómagos no escasearan de espacio
fumábamos como si los años los tuviéramos a la espalda
y nos besábamos como si nos hubiesen prometido no vernos más mañana
bien que mal, llegó el mañana
mal que bien, un tren me arrancó de acá
y es el tren el que nunca volvió a dejarme en casa
once horas contando kilómetros con los pies
noventa días palpando anhelos y su altivez con el corazón
muchas cuentas que no tengo a quién contar
aquellas dío fetentes que ya conocés me ofrecen su amor como limosna y me repugnan
y no es como si tuviesen la culpa de que no me quiera mover
es que me sentaba cómodo viajar
pero el tren nunca volvió a dejarme en casa
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffeeOur picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in