Sin dudas, su actividad favorita es llorar: llorar de tristeza como de felicidad, de emoción o impotencia. Vive su vida con lágrimas en los ojos y con los labios con gusto salado. Algunos le tienen pena; otros ni les interesa.
Creen que es una tonta por tanto show, que es obvio lo que hace: es la reina del performance, que se la da de pobrecita, pero en realidad es una arpía. Hartos de tanta estupidez.
Lágrimas aquí, lágrimas allá, y el veneno, cuando menos te lo esperas, aparecerá. Es así y siempre fue así: un lobo vestido de cordero. Pensabas que te quería, pero era una fachada para tapar su envidia.
Ella busca nuevas víctimas; una de esas puede ser tú. Quizás sea piadosa contigo, pero no te equivocaste. Ella no tiene corazón, no tiene empatía, no tiene amor y, menos, compasión. Siempre se quejó de los demás por eso, sin darse cuenta —o quizás sí sabía— de que ella era el problema.
Los que lograron escapar son juzgados y criticados por los que siguen bajo sus encantos. Esos sí que son pobres almas, tan ilusas y tontas que piensan que ella los amará. Pobres tontos: son un chiste sin nada de gracia.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in