Recordando con nostalgia el pasado, y después de analizar mi forma de ser, esos pequeños gestos, los chistes que me hacen reír y hasta los gustos que tengo, comprendí que soy el resultado de la mezcla de todas las personas que quiero.
Llevo en mí la manera de mi madre de mantener la amabilidad en momentos críticos; heredé la fuerza de voluntad para continuar, incluso cuando todo está en mi contra, como lo hace mi padre. Y conservo también la forma de querer a alguien importante y hacer notar lo mucho que lo valorás, como solía hacerlo ella, aunque ya no esté en mi vida.
Vive en mí su forma de afrontar los problemas, vive en mí la capacidad de ser feliz con cosas pequeñas y simples.
Vive en mí aquella película que esa persona amó, vive en mí aquella canción que solíamos cantar juntos; cada reacción y cada movimiento que hago es una pintura teñida con el color de algún momento compartido.
Quizás por eso uno nunca deja de amar del todo: porque el amor se queda adherido a nosotros como dos hojas que, al intentar separarse, se desgarran.
Y aunque el tiempo haya pasado, y aunque haya atravesado tantas cosas, en esencia sigo siendo el mismo: un mosaico hecho de todas las personas que alguna vez amé.

tomas
idk, una amiga me dijo que me haga esta cuenta para subir lo que escribo. (y es una excusa para subir también las fotos que saque)
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in