Dicen que el miedo te paraliza. Yo creo que es algo más, yo creo que cuando dirige tu vida es un poco morir y un poco alejarte de vos. Y también, cuando no hay evidencia de que eso que deseas pueda materializarse en el afuera, le gusta hacer provecho de eso, de ese punto débil, de esa mini duda, para encarnarse en la piel y hacerse aún más presente, afirmándose: "vos de acá no te movés, es lo que elegiste y no lo podés cambiar".
Sostener el deseo interior sin dejarte vencer, pisar firme pero sin los pies, sostén interno en el medio del huracán, sin nadie que lo pueda ver. Pero vos estás ahí, en el medio, y mientras resistís tenés que vivir: la vida cotidiana sigue y vos estás sosteniendo todo eso. No se ve, pero ahí está.
Lo más loco es que el miedo es solo ilusión, nada de eso existe, y así y todo tiene tanto poder. No lo tiene, se lo damos. A partir de ahí es elección: vas a seguir creyendo que Papá Noel te trajo los regalos, o vas a hacerte responsable de las decisiones que tenés que tomar para lo que querés.
Si no sabés qué hacer con tu vida y tenés un deseo, ahí tenés un trabajo, tenés una dirección: el camino está ahí, es solo un paso para tomarlo. Lo que tengas que hacer hoy, para ir. Solo hoy, mañana. Lo real, lo concreto, no ilusión.
¿Me estoy hablando a mí misma? Sí, es lo más probable.
También, publicando por primera vez.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in