mobile isologo
search...

¿El dolor enseña?

aylu

May 30, 2026

10
¿El dolor enseña?
Start writing for free on quaderno

Cuando era chica me imaginaba teniendo hijos. No pensaba en cumpleaños, ni en las fotos familiares, ni en las cosas lindas que suelen imaginar los chicos cuando juegan a ser grandes. Yo pensaba en cuidarlos. En levantarme a la madrugada si lloraban. En abrazarlos fuerte cuando tuvieran miedo. En preguntarles cómo les fue en el colegio y escuchar de verdad la respuesta. Pensaba en darles una infancia donde pudieran sentirse seguros.

También cuidaba muchísimo a mis mascotas. Me desesperaba la idea de que estuvieran solos, tristes o asustados. Los miraba dormir y sentía una responsabilidad enorme, como si dependiera de mí que el mundo no los lastimara. Y durante mucho tiempo pensé que simplemente era una persona sensible. Recién ahora entiendo que había algo más atrás de todo eso.

Uno no aprende a cuidar tanto porque sí.

A veces el deseo de proteger nace de haber sabido, demasiado temprano, lo que se siente estar desprotegida.

Creo que paso gran parte de mi vida intentando convertirme en la persona que necesitaba cuando era chica. Alguien paciente, calido, capaz de notar el dolor ajeno incluso cuando no se dice en voz alta. Porque hay dolores que se vuelven invisibles cuando nadie los mira a tiempo. Y cuando crecés sintiéndote un poco sola incluso rodeada de gente, desarrollás esta necesidad casi desesperada de que nadie más tenga que sentirse así.

Es raro darse cuenta de eso. Da tristeza. Porque entendés que muchas de las cosas más tiernas de vos nacieron, en realidad, de una herida.

Y lo peor es que, aun entendiendo eso, sigo siendo cruel conmigo misma. Hay días donde mi cabeza se convierte en un lugar inhabitable. Me hablo mal, me culpo por todo, me odio por cosas mínimas. A veces siento que hay una versión mía observándome constantemente, esperando que falle para recordarme todo lo que hice mal, todo lo que no fui, todo lo que no pude salvar.

Pero después pienso algo:

es injusto tratarme así cuando soy la única persona que estuvo conmigo toda mi vida.

La única que escuchó cada pensamiento horrible. La única que conoce el verdadero tamaño de mis miedos. La única que sobrevivió cada despedida, cada decepción y cada noche donde parecía que el pecho pesaba demasiado para seguir respirando. Nadie convivió tanto conmigo como yo misma. Y aun así, muchas veces me trato peor que cualquiera.

Quizás porque es más fácil destruirse que mirarse con compasión.

Hay heridas que no dejan sangre, solo cambian la forma en la que una ama. La forma en la que una se apega. La forma en la que una suplica cariño sin decirlo directamente. Y creo que por eso algunas personas se quedan viviendo dentro nuestro incluso cuando ya se fueron. Porque hubo gente a la que amamos de una manera tan profunda que terminó mezclándose con nosotros. Personas que arruinaron cosas adentro nuestro sin siquiera darse cuenta. Personas cuyo recuerdo aparece de golpe en días normales y transforma todo en algo más pesado.

Por eso creo que el infierno no siempre tiene fuego.

A veces el infierno son las voces de personas que amaste repitiéndose en tu cabeza años después. Son los recuerdos que aparecen cuando intentás dormir. Son todas las versiones tuyas que dejaste atrás tratando de que alguien se quedara. Son las palabras que nunca te dijeron y las que sí te dijeron pero jamás pudiste olvidar.

En el infierno donde estoy no hay fuego ni demonios.

Hay personas que amé.

aylu

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in