El baile comienza cuando la bestia se esconde
Oct 28, 2025
Esa noche conocí a un sujeto. Lindo, debería decir, pero era más bien... simpático. Me resultó amable y me reí junto a él. Me invitó a su casa a tomar un café luego del baile. Acepté. Me dio confianza. ¿Qué podía pasar?
Al llegar, sentí un aroma peculiar. Precioso. Eran como suaves pétalos de jazmín que revoloteaban por el aire. Me sentí en calma; se me relajaron los músculos del cuerpo entero. Le pedí que me excusara, sentí la urgencia de usar el baño.
Mientras avanzaba por el pasillo, las luces se atenuaron. La pared estaba cubierta de fotos de niños. Pero una de ellas, una foto en particular, llamó realmente mi atención. Si no hubiera estado él detrás mío, me habría caído de lleno. El miedo me paralizó. Me sostuvo en sus brazos, pero no me sentía segura.
La foto... esa foto mía de pequeña en su pared. Ver mi rostro sonriente me dejó perpleja, sin aire. ¿Quién era? ¿Qué quería de mí? ¿Era...
Cuando desperté, estaba en el piso del baile y la gente estaba sobre mí, intentando ayudarme. Me levanté rápidamente, aunque todos intentaron detenerme. Pregunté por el hombre. Todos me miraban muy confusos.
El baile aún no había comenzado.
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