Aún me dueles como aquella vez
tantos sentimientos no dichos
porque no te importarían o quizá porque no se te da muy bien eso de expresarse.
No lo sé con exactitud, lo único que sabía es que no sentías lo que yo.
Tome la decisión de alejarme de vos
porque dolía ser la única que estaba enamorada.
Cada beso y cada caricia eran una perdición.
Era jugar con fuego pretender que nada podía salir mal
Me daba miedo volverte a ver después de tanto tiempo,
porque no sabía que podía llegar a sentir, aún así el extrañarte fue más fuerte.
Extrañar nuestras charlas, nuestras salidas.
Pero también extrañar tus besos y tus caricias.
En cuanto me tomaste de la cintura y me besaste, supe dentro mío que nada había cambiado.
Que aunque quisiera nadie puede superar lo que me genera sentir tus labios sobre los mios.
Y lo que me genera sentir tus manos sobre mi piel.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in