mobile isologo
search...

El Acto de Mutar en Silencio

Feb 12, 2026

109
El Acto de Mutar en Silencio
Start writing for free on quaderno

El consumo cultural es siempre un disparo certero a nuestra construcción intelectual. Una forma de destrozar o reforzar los andamios con los cuales nos enfrentamos a un mundo cada vez más caótico e individualista que, como rasgo de época, pretende imponer más que dialogar. Es en ese terreno en el que el arte se atrinchera y transforma porque, cuando lo que impera es el ruido, lo legible se vuelve un oasis.

Es cierto que la consciencia de la propia existencia nos vuelve humanos y las ideas colectivizadas nos hacen seres sociales, así como la opinión personal, el libre albedrío y la convicción nos convierten en seres políticos pero, desde nuestro aporte como especie, defino al arte como algo aún más trascendente y cercano al espíritu que a la razón. Un acto emocional, ideológico, racional, contradictorio y, muchas veces, fortuito. Un elemento efímero pero profundamente transformador ya que, para bien o para mal, nadie es el mismo después de escuchar a Nirvana, contemplar con atención un Van Gogh, leer a William Burroughs o ser golpeado por una escena de Kurosawa. Todos volvemos distintos después de una paliza.

Es, justamente, esta capacidad transmutadora la que ha establecido al arte como principal elemento comunicador a lo largo de la historia y consagrado a la figura del artista como intermediario indiscutible entre la belleza y los sentidos. La intención de acercarnos a espacios estéticos que dialoguen tanto con lo divino como con la cotidianeidad más profana es, sin duda, tan humano como la contradicción y tan compleja como la física cuántica y esta búsqueda de la belleza universal es, incluso con los cánones modernos, el horizonte compartido entre el artista de hoy y los grandes exponentes de la escultura griega o los compositores del Ars Nova en el siglo XIV. El objetivo, bajo distintas coyunturas y subjetividades conceptuales, es siempre el mismo: Exponer un ideal y poner en discusión colectiva a la inquietud personal. Es decir, compartir una idea.

Ya que el enfrentamiento con la obra tiene la virtud de ser inesperada, su potencial carácter transformativo es relativamente impredecible. El oyente jamás podrá advertir la aparición de la canción que marcará un momento de su vida a razón de la perfecta conjunción entre momento, espacio, compañía, gusto y predisposición emocional, convirtiendo a imprevisibilidad de los efectos de la obra en la mayor frustración del artista en disciplinas en las que, a veces, el fracaso no responde a la falta de técnica, criterio o difusión, sino a las abstracciones de la mala suerte.

Me animo a enunciar, por último, que parte de la hermosura del oficio es la adrenalina de lograr una creación que, en su capricho de narrativa viva, sostenga el atrevimiento de independizarse por completo de las intenciones de su creador para resignificarse dentro de los cánones cognitivos ajenos y asimilarse en la experiencia cultural del otro. Me pregunto, entonces, si el objetivo de lo que hacemos no será la construcción de una consciencia colectiva que se olvide de nosotros y se acuerde de lo nuestro.

(Este texto es parte del Newsletter "Morir en el Intento". Suscribite gratis acá!)

Joaquín Alonso

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in