Camino sin rumbo, buscando una salida para aliviar este dolor que me está matando. Sigo enredada en tus besos, en lo que un día fue, en lo que juré eterno.
Mi alma te busca sin querer encontrarte, y aun así tropiezo con alguien que tiene el cuerpo de mi querido amor, pero no es él. ¿Dónde estás? ¿En qué momento te fuiste sin irte?
No te reconozco. Ya no somos los mismos. Lloro a alguien que ya murió, aunque siga respirando. Lloro al que me amaba sin medida, al que me envolvía entre sus brazos y hacía que el mundo dejara de doler.
Lloro al que prometía que todo estaría bien, incluso si nuestro universo se partía en mil pedazos.
Mi duelo es distinto. No tengo un lugar donde ir a llorarte, porque si te busco, te encuentro. Y eso es lo más cruel. Verte calma mi herida por un instante, pero después la abre más profundo.
Porque ya no eres tú.
Me arrebataron algo que yo amaba y en el mismo golpe, me arrebataron contigo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in