¿Dónde estás que te has marchado sin avisar dejando mis manos inquietas? La orilla de la playa no es la misma en tu ausencia, no es el mismo ocaso cuando no estás en sentada mirando el sol ocultarse. Las olas ya no llegan para cubrirte como cuando jugabas conmigo.
Las noches se han vuelto heladas sin el calor se tus abrazos. Fueron tus susurros el único sonido que escuchaba y ahora solo están mis pensamientos de acompañante en mis sueños.
¿Que te hiciste que que la hoguera no tiene un fin? No tengo ganas de buscar en las palmeras aquellas ramas secas para cubrirte si no estás a mi lado. Se han ido las ansias por regresar a verte. ¿Dónde estás?
Allí están las conchas de los moluscos que adornaban tu cuello, aquel que recibía mis besos en todo momento. Allí está la vieja balsa que nos trajo una noche y nos arropó del sol al principio. Allí están las cenizas que un día fueron calor y que sirvieron para sobrevivir.
¿Dónde estás que solo está quedó tu recuerdo en mi corazón? Te marchaste sin decirme nada. ¿Qué fue de aquella promesa bajo la luna que nos observaba llorar por el miedo? No he visto angeles que hayan venido por ti. No he visto barcos en la distancia que nos hagan gritar como cuando llegamos.
¿Qué fue del canela de tu piel blanca que se escondió de pronto? ¿Dónde estás que solo quedé yo y con hambre? ¿Por qué no me llevaste contigo?...
¿Acaso esos huesos los dejaste para mí? ¿Acaso los celos por nadie fueron los culpables de tu desaparición?... Solo me queda el rojo de tu corazón que ya no late. El verde de tus ojos que no me miran... Tus cabellos que no vuelan con la brisa.
¿Dónde estás? Que necesito de ti nuevamente y no te encuentro. ¿Dónde estás que el frío me llama?
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