Luna naciente, quieta en tu propio umbral,
susurro oculto que reposa en mi respiración,
destello que se insinúa en la penumbra
y toca el borde del día que se avecina,
calor suave que apenas se revela.
Levanto mi mirada hacia tu brillo creciente,
tan distante y tan certero,
alzándote entre duda y cielo abierto.
Y cedo a tu llamado profundo,
descendiendo hacia ese fondo interminable.
El tiempo se pliega en su movimiento,
y las estrellas, mudas, apenas perciben tu paso.
Tú, que antes solo iluminabas,
ahora mueves mi cauce como una marea inevitable.
Mi amor aprende tu ritmo,
se extiende siguiendo tu ciclo,
y gira, rendido, en la ruta que marcas:
una cita donde tu luz arde sin descanso.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in