—Entonces... ¿eso es todo?
—Y sí, qué quieres que te diga.
—No lo sé, esperaba otra cosa...
—No, tienes que entender que ya no siento lo mismo por ti.
—¿Te quedaste aquí simplemente por costumbre?
—Tal vez; estoy siendo lo más honesta posible.
—Te amé, y te amo con mi c....
—No, no me interesa oírlo de nuevo; parece CD rayado.
—Está bien, lo siento, Mimi.
—No importa, sé que esto no está terminando de la mejor manera.
—Lo siento, no quise hacerlo difícil.
—Haces todo difícil, lo sabes bien. No me pidas que me quede, no me pidas que te abrace o te bese; simplemente no.
—Lo siento...
—Espero que consigas a alguien que te ame de la forma en la que deseas; no soy y nunca fui esa persona.
—Está bien, no me acercaré más. Cuídate...
—Igual o como quieras; no me importa realmente.
—Adiós, Mic; fue un gusto conocerte.
—Adiós. Quizá en un futuro lo mismo pueda decirlo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in