estaba en la playa, un gentío impresionante, música, chicos corriendo, personas nadando en el rio. yo sentada cerca de la orilla tomando mates mientras esperaba a mi amiga que volviera de comprar algo. era tan rara esa sensación, esa cosa en el pecho, me sentía feliz, estaba realmente disfrutando de ese momento, a pesar de estar sola entre toda esa gente. era un día excepcionalmente lindo, el sol radiante, el clima excelente y yo estaba ahí para disfrutarlo todo, pero era tan raro. hacía años que no me ponía una malla porque no me suelo sentir cómoda, y hacía todavía más años que no iba a una playa, la última vez que fui era adolescente. siempre que estoy sola entre tanta gente me siento incomoda y muy ansiosa pero en ese momento no, ya había olvidado lo que era sentirme tan en paz. veía a todos a mi alrededor charlar, cantar y reír, y estaba tan relajada y a gusto, era tan raro, hacía tanto que no me sentía así. pájaros en su vuelo pacífico y un gran barco pasando a la distancia; la música que se entremezclaba con el chapotear de los chicos jugando en el agua. mi mamá nos pasaba a buscar en unas horas pero no quería que esa tarde terminara nunca, pensaba tengo que venir más seguido, cómo no lo hice antes?
hasta que todo llegó a su fin, cuando me desperté y claro, todo cobró sentido.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in