Estoy desflorada, y no hablo del acto más íntimo que puede haber; hablo de algo que aunque no exista, así se debe sentir que lo desfloren emocionalmente. Ese sentimiento de cuando no queremos enamorarnos pero nos seguimos visitando en los sueños y en las noches; seguimos viéndonos a los ojos con destellos indecorosos; seguimos pensando el uno en el otro, a tal punto que ya sabemos cómo reaccionará cuando lo vayan a asustar.
Susto… eso siento ahora porque ya no hay nada más. Y aunque al inicio no quería saber lo que es amar, ahora quiero más, quiero más. Quiero más sentimientos y más aceleramientos de corazón; quiero sentirme amada solamente por vestirme con una pijama despintada.
No quiero sentirme atada a la idea de no tener amor. No quiero perderme en la idea de morir sola y sin una compañía que viva conmigo lo hermosa que debe de llegar a ser la vida.
Así que sí, estoy desflorada, porque alguien me amó lo suficiente como para dejarme sin corazón y sin mente… y además, dejarme una soledad intermitente, de puros recuerdos oscuros y deprimentes.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in