Hay momentos en los que me descubro pensando que no soy una sola persona, sino un archivo de existencias que ya no coinciden entre sÃ.
Como si hubiera pasado por demasiados mundos para la poca vida que llevo.
Mi alma a veces llega antes que yo, cansada, recordando cosas que nunca vivÃ.
Otras veces soy tan nueva que todo me sorprende, como si hubiera renacido sin aviso en mi propio cuerpo.
Hubo versiones de mà que se desarmaron sin permiso. No desaparecieron: dejaron polvo, ruido, sombra.
Y hay gente que todavÃa camina sobre esas ruinas, aferrados a alguien que ya no existe.
Algunas versiones de mà viven en la memoria de otros, como si quedaran atrapadas en un reloj de arena en el cual para mÃ, el tiempo ya se agotó.
Es extraño y fascinante:
yo he cambiado, y todavÃa hay una de esas versiones viva en otra mente, irreconocible para mÃ, pero real para un otro.
En ese desfasaje —entre lo que fui y lo que soy— hay algo difÃcil de nombrar, pero también hermoso:
El eco de todas las vidas que somos, resonando en un solo cuerpo. Vidas superpuestas que laten unas dentro de otras.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in