mobile isologo
search...

Delirio I

Mar 27, 2026

127
Delirio I
Start writing for free on quaderno

En el surco de tus pliegues y arrugas

me busqué estirando los dedos desde los hombros

con la cadera bien lejos de la clavícula.

Me conformé a imagen y semejanza

de las contradicciones añejadas detrás de tus orejas:

eran tan volátiles que vos no las podías ver

pero ahí estaban.

Me amasé con la sustancia amarga de tus miradas,

buscando con la fuerza dactilar

un designio futuro ese mapa;

"una pista" me convencí.

"Una certeza de lo impresenciable", me mentí.

Con el tiempo los mismos surcos

se grabaron en lo deshidratado de mi piel

con tanto ahínco que comenzó a incomodarme

(un poquito)

y me amoldé, con la misma fuerza dactilar

con la que maniobré el bendito material;

tan etéreo que estructura la identidad.

Pronto comenzó a transparentarse

que el error era el único predestino

de esos designios futuros.

Que me había estirado sobre zanjas dérmicas

para achicarme en un refugio sin contención

y lloré.

Por los derrames, por las pérdidas

por los partos que no pude atravezar,

por las alas que ni siquiera llegaron

a atizbar un sorbo del aire primaveral

de las mañanas soleadas.

"No puede ser", me susurré al oído.

"No puede ser", ahora en un tono cálido que esuchó

y se llevó el viento.

Con mis extremidades y la voluntad de un titán

que me amó y me enseñó,

palanca para salir de la humedad en la que estaba sumergida,

para darme cuenta que en realidad era todo una

gran tela de araña.

Había caído nuevamente.

"Pero si vos sos hija de una araña y un hombre lobo"

recordé al respirar un frío

que me secó los pulmones.

"A vos también te besó el viento una noche de invierno"

4 días y 4 noches inmóvil,

simplemente recordando todas mis partes perdidas.

El recuerdo las traía de vuelta a mi cuerpo

para usarlas como aliadas, como armas.

Artilugios de un pasado remoto me rescataban,

sólo por un rato, sabía de antemano que

terminarían por pudrirse.

Me despegué de esa trampa

para crear mi propia estructura.

Me aparté con gracias, con amores,

con letargos reprimidos

y una flor escondida entre las tetas.

Me levanté como el sol por el horizonte

con un esplendor del que sólo eran testigos

cardúmenes y medusas.

Me fui a volver,

diría la canción.

Vine a perderme entre mis nuevos pliegues,

pliegues y arrugas que coleccioné

en un transitar atento y curioso,

con una certeza, esa sólida compañera,

que sólo genera

agenciar lo propio en el mundo.

Rocío Giménez Ferradás

If you liked this post, consider buying the writer a coffee

Buy a coffee

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in