...
De unos versos del inglés.
Pongamos que una vez muertos, no se está mal. Quizás el paraíso. Al menos, que es agradable. Algo así como flotar, no sentir ningún malestar, formar parte del Todo de un modo sensible pero sin ninguna conciencia egoísta, ególatra, de individualidad.
No sé, por imaginar un modo.
Pero entonces, toda persona no nacida, ¿Por qué no tiene la oportunidad de gozar esa dicha?
Digo de esas gentes que no han llegado a existir por esa infinidad de motivos por los que no se existe; y es que hay muchas, miles de millones de personas que jamás tienen sexo juntos y que de tenerlo engendrarían vidas...
¿Qué preciosidades hubieran nacido de la mezcla de mí y Marilyn Monroe?
Sé que es extraño pensar eso, pero es cuestión de posibilidades, y, la posibilidad de no ser, lleva consigo la imposibilidad de morir.
No es justo.
Así, he de entender que la muerte es simplemente seguir sin existir. Exactamente igual que antes de ser engendrado.
Ser es solo un rato y no ser, eterno o casi.
Así todo es más lógico.
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