Todavía queda mucho por hacer esta noche, amor mío.
No te quedes con la duda incrustada en tu pecho, cuyo dolor crece desenfrenadamente.
Cuando veo la sombra en el espejo, no temo; más bien me compadezco.
Nunca me abandonarás, no por ambición, sino por atención, pues su persona muy bien sabe el tipo de afecto que he de tener, y yo muy bien comprendo las genuinas intenciones de su ser.
Cuando la tierra carcoma mi alma y mi piel se haga uno con mis huesos, hasta entonces dejaré de buscarte entre sueños donde en vez de penas, haya alegrías y no tristezas.
Hasta entonces, siempre tuya y nunca mío.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.
-increased-HzI1f1.jpeg)

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in