cuando el tiempo nos acabe por los dos yo tendré que amarte.
el dolor me entró por los ojos,
bajó por la garganta
y se depositó permanentemente en el pecho.
la nostalgia habita mi mente.
sabés que podés contar conmigo,
sabés que yo existo,
pero ignorás mi amor
con la certeza de quien sabe
que siempre es esperado.
una novia esperando en la bahía,
perdiendo la cordura en demasía.
mis hebras azules se vuelven grises.
es raro escribir
desde un lugar que ya no existe.
siniestro es amar a una sombra:
la sombra no muere.
las luces de mi casa
siempre están prendidas,
incluso en madrugadas heladas y solitarias,
esperando silenciosamente
a que algún día
quieras llamarla hogar.
sé que ya nunca seré la misma.
ya no soy yo.
ya no me eres,
yo sí te soy.
soy para más de un alma,
porque la mía propia
se sumerge en sabiduría.
después de tantas vidas, el amor sobra.
mis hebras se vuelven espirales
y causan suspiros.
sé que amar con fervor, desesperadamente,
es propio de mí,
aunque no me lo hayan enseñado en casa.
sé que en los días de lluvia
todo en vos se inunda.
sé que soñás con pagar por tu propia vida.
sé que temés saberte ayudado.
sé que mis ojos son vida,
mis ojos son mar,
y no olvidan
después de a alguien tanto amar.
escribo los nombres
de todos los que amé
con tinta roja,
diez veces y con dulzura.
los quemo,
y mi pedido de ser comprendida
se vuelve humo empalagoso
en este pueblo
que me tiene bajo rejas.
quiero pagar por mi propia vida
yo también.
el amor está en el pecho,
sube por la garganta
y termina siendo vómito.
tu amor es un regalo que me da náuseas.
me mata necesitarlo.
no es de cuerdos
sentirse tan hechizado
por la gente que amé en el pasado.
amar asusta.
amarte me asusta.
otra noche.
otro día.
¿otro amor de mi vida?
te fuiste hoy
y creo que aún te adoro.
alguien dijo una vez:
me enseñaste un lenguaje secreto
y ahora no puedo hablarlo con nadie.
por un momento el amor
se sintió perfecto:
irreal, radiante.
quisiste ser una musa.
¿el mundo era más grande que mi amor?
quise aprenderlo con vos.
en un parpadeo de estrella, a deshoras,
mi corazón, vestido de gala,
terminó roto
como el vestido de una cenicienta esperanzada.
ahora lloro.
las lágrimas son interminables.
los ojos arden.
las manos hablan.
la mente es un infierno.
y nadie puede venir,
aunque la habitación esté llena.
si no viene quien yo quiero,
no viene nadie.
si no me ama quien yo sé,
todos me son hostiles.
tomaste todos mis versos,
todas las palabras que sé,
las que aún no conozco
y las que podía inventar
si me veías.
me dejaste sin letras,
sin manos que hablen,
sin manos que griten.
no sé quién soy.
ni sé si quiero ser.
no sé si quiero que mañana sea,
no sé
si quiero que hoy pase.
no sé nada más
que un vacío inmenso en el pecho
que luego se llena
con el dolor
que entra por los ojos.
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the fool.
mi corazón nunca ha sido mío, yo siempre lo doy, toma un pedazo de mi y quédatelo para cuando no esté, seré tu reliquia. (soy tu reliquia)
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