Cuando estoy cerca de ti, todo se vuelve distinto. El aire cambia, el tiempo se detiene, y sólo existes tú. No tengo que decir nada, porque con mirarte ya lo digo todo. Hay algo en tu forma de mirar, en la manera en que te mueves, que enciende algo en mí que no sé explicar, pero que me arrastra sin remedio.
Quiero estar a tu lado, sentir tu presencia tan cerca que el silencio se vuelva cómplice. Quiero que el mundo se calle por un momento, que no haya prisa, ni ruido, ni distancia. Solo tú y yo, respirando el mismo instante, como si todo lo demás pudiera esperar.
No es solo cariño, ni solo atracción. Es ese punto exacto donde el corazón y el deseo se mezclan, donde lo que siento no cabe en palabras. No quiero dominar el momento, quiero vivirlo contigo.
Tocarte, besarte, y hacerlo de la manera que a ti te gusta, sentir tu suspiro agitado pidiendo que pare, un momento en que los dos estemos solos.
Y si el destino decide detenernos aquí, en este instante suspendido, que sea para recordarnos que lo nuestro no necesita explicarse. Porque cuando te miro, cuando te siento tan cerca, descubro que lo único verdadero es este deseo que nace suave y termina ardiendo. Y ahí, justo ahí, donde tu respiración y la mía se encuentran, entiendo que no quiero nada más que perderme contigo.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in