Creo
Creo en los borrachos,
en su pena y en su honestidad.
El vicio no es beber,
sino fantasear con ahogar el ayer.
Creo en los drogadictos,
en la angustia del pastero
y la psicosis del jalero.
Creo en la verdad del impulso
y en sentirse ajeno.
Creo en el antidepresivo,
el miedo y la muerte de los sueños.
Creo en la decepción de ser
y no ver.
Creo en morirse de rabia
por tanto querer, volver a nacer.
Creo en la gente pobre,
que no es borracha ni drogadicta.
¿Qué peor afrenta
que ser indigno por los ceros en tu cuenta?
Criminal es el que paga
con su tiempo y cordura;
el pobre, con su vida bajo la montura.
Hay ricos sin un pan,
con amor sobre la mesa.
Hay pobres de tarjeta,
y gente a la que ni la pasión quema.
¿Qué es entonces la riqueza?
La ignorancia tiene un costo,
y la sabiduría, un precio sin rostro.
Como la pobreza, una consecuencia.
No es el vicio la indecencia,
sino sólo
la naturaleza humana imperfecta.
La humanidad no es cosa de humanos,
se trata de cuánto
y no de cómo.
¿Ganamos?
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.
.png-increased-7ohH3S)

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in