Están pasando los días,
las noches,
los minutos.
Está girando el mundo
a mis espaldas
y estoy aquí.
Podría correr,
buscar un rumbo
o tardar sólo un segundo
en pensar en mí,
pero tan sólo puedo
admirar la luz
que brota de tu cuerpo.
Estoy aquí observándote,
estudiando como una niña
cada pequeño detalle
que tus ojos no pueden esconder.
Estoy leyendo tu mirada,
esa que me quiere hacer
partícipe de tus pensamientos,
que desea que mi cuerpo
sea tan sólo de su posesión.
Me estoy perdiendo en tu mirada
mientras me buscas en besos,
mientras recito versos
hacia nadie ni nada
como si estuvieras aquí.
Tu tacto firme en mi piel
ha dejado una marca
difícil de borrar,
y aún con la seguridad
que me dejaste impregnada
salgo de mi alma
buscando un lugar en la vida,
como si el universo fuera tu risa
y tu pecho mi cama.
Estoy amándote
tanto como me amas,
soy presa de tu aroma
y te quiero como si ahora
nadie más existiera.
Es difícil despertar
y no tenerte cerca,
es mortalmente doloroso
creer que cualquiera
pueda tenerte más que yo.
Porque el amor a la distancia
es bonito mientras se ama
y existe esta conexión.

Blanca Bermúdez
Escribo para sacar del alma lo que no se puede decir en voz alta. Gracias por leerme. Quédate. Comenta.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in