La conocí en un concierto, entre luces y acordes, con su sonrisa que alumbraba la noche.
Cantaba ella con el alma, con el corazón encendido, como si cada palabra fuera un deseo pedido .
Sus ojos brillaban más que el escenario, y entre gente, una tormenta inquieta y un misterio inevitable llamaron a mi puerta .
Nos vimos en un acorde cualquiera, pero el momento se detuvo como si nada más fuera.
Saltamos juntas la letra de aquella canción, su voz y la mía, un mismo amor.
Y entre el ruido, el caos y la melodía, sentí que nuestra historia empezaba aquel día .
-S.R
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