Hoy soy una palabra impronunciable, soy un árbol gigantesco en lo recóndito de un bosque
Soy un rosal lleno de espinas dentro de los vestigios de un jardín olvidado
Me han pasado por encima todos los inviernos y los otoños guardados por el mundo
Me los he acabado esta noche en la que perezco de ti, mi luz, mi lluvia, fotosíntesis de mis besos
Dentro del hueco de mi tallo ha anidado el abandono de un áspero febrero que culminó con toda piedad
Con toda franqueza
Con toda ternura
Con la dulzura de una caricia que bastaba para acabar con la frivolidad dentro de los corazones en guerra
Nuestras lenguas eran lo único que necesitaba el mundo para no morir
Y hoy hay carencia
De tu amor, austera
De las migajas, de las cenizas, de las ruinas de dos almas que se desentrelazan
De un amor que como la materia no ha desaparecido, se ha convertido en sombras, en aire y recuerdos, en el pensamiento al despertar de un sueño en el que te tengo
Perdóname, ayúdame a perdonarte
Porque un día de estos me terminarán de crecer las alas
Cantaré como un ave que grita con desespero que ha llegado la primavera y con ella se marchitará la última esperanza de avivar cualquier sentimiento unido a ti
Un día de estos me convertiré en polilla
Morirá la naturaleza desde la raíz y brotará un nuevo fruto que no podrías tocar ni después de siglos, ni después de la eternidad
Un día de estos voy a volar, seré libre de la apatía que hoy congela mi pecho
Y espero que el tiempo me espere
Alzaré un monumento para admirar lo que fuí, lo que fuimos y nunca volveremos a ser, nunca más juntos
Amor, no será esta noche
Pero voy a florecer.
Con inmenso amor, Vida.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in