Noches largas.
Noches pacientes y calmas,
Noches serenas. Exhaustas.
Como tus miradas cuando mis ojos te encuentran.
Recuerdo aquellas noches, donde lo único importante eran nuestras voces contra cada fantasma.
Recuerdo cada lucha, cada pérdida.
Recuerdo todo.
Como a ti, ahora.
Cómo fuiste tan única.
Cómo todo en ti me volvieron adicto a tu sonrisa, a tu mirada.
A tu simplicidad, que ahora es lo más absurdo de toda mi vida.
Recuerdo todo, y por desgracia, nadie puede arrancármelo.
Vacíos. Oscuros.
Todo frente a mi mirada se desvanece.
¿Quién eres?
Realmente no lo sé.
¿Existe alguien con todas las agallas que no tuviste?
¿Alguien que sí sepa comprender?
Es mi quinto vaso de cerveza.
Todavía no regresas.
Todavía el lugar que te reservé en mi pecho se encuentra vacío.
Todavía nuestro lugar está vacío.
¿Cuántos vasos más son necesarios para volver a completar(me)?
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffeeOur picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.
.jpg-increased-McUk0Y)
.jpg-reduced-RAFyRg)
Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in