mobile isologo
search...

Compasión

Tomás

Mar 12, 2025

120
Compasión
Start writing for free on quaderno

En el tercer round Gonzáles logra recuperarse y toma control de la pelea. Recordemos que al ser solo seis los asaltos cada boxeador adopta estrategias distintas que, por ejemplo, en un escenario con el doble de campanazos.

Tras conectar un jab de reconocimiento, Sandiego comenzó a desmoronarse por dentro. Entre el público no hubo sospecha alguna. Tampoco los de primera fila, siquiera el juez, notaron lo que Sandiego para el inicio del cuarto round entendió sin razonar.

El sudor helado cubriendo toda esa armadura hipertrófica, de una respiración a la otra se renovó y, ahí, en el borde del nocaut, se descubrió un gladiador. Sentía que seguir peleando era una respiración más. Solo podía escuchar sus pies golpeando contra la lona y su corazón bombeando.

Así llegó al quinto. El cuero blanco y su rostro apenas decorado por detalles carmines. Los guantes pesaban y la vista viñeteada iba formando un túnel. Gonzáles nota que su contrincante esta a distancia de un guadañazo para ser derrotado. Desde el inició se supo que no sería una pelea disputaba por puntos.

Tras aplicar combinaciones al torso continuó con un jab limpio al mentón que recibió muy bien al apretarse contra el centro de las clavículas. Barajando los pies mientras los espectadores festejaban el show de Gonzáles ,cuya sonrisa, no significaba nada para la confusión de Sandiego.

A todo esto, Sandiego estaba inexplicablemente erguido y apenas tambaleando. Su vista se enredaba. Entraba y salía del nocaut, como quién despierta apenas haber cruzado el umbral de los sueños. Gonzáles mira al juez alzando los brazos en signos de interrogación y responde: "Si, continúen". Afirmando vigorosamente con su cabeza y sus manos reuniéndolos en el centro del cuadrilátero. Gonzáles sin pensarlo arremete dos golpes desplomando a Sandiego contra las cuerdas. Ahí, mientras parecía muerto, despierta Sandiego y su mirada comunicó a Gonzáles un mensaje que no supo entender. El conteo no llega a 10 y espabiló juntando sus puños e intercambiando breves palabras con el juez.

Lograron llegar al sexto asalto. Uno estaba al límite de golpes recibidos y el otro ya no podía mantener la guardia sin tener que balancear los brazos. El público se escuchaba como estática en la radio. Ambos eran presa de su entrenamiento, ya peleaban como segunda naturaleza, no calculaban distancias o imaginaban posibles movimientos.

Gonzáles golpea gentilmente el lado izquierdo de la cara acompañando la cabeza hacia el piso. Fue todo muy lento; no tenia fuerza. Vio a Sandiego como un espejo de si mismo. El no se golpearía con intención en ese estado. Fue un tiro de gracia tan suave que la multitud apaciguó y detuvo a observar aquella humanidad y compasión. Sin quitar los ojos de Sandiego aseguró su cabeza en la lona, alzaba lentamente desde la mejilla izquierda su brazo seguido del torso y ese mismo brazo apuntaba al aire anunciando su victoria.

Tomás

Comments

There are no comments yet, be the first!

You must be logged in to comment

Log in