¿Podrás salvar mi cuerpo de la perversión?
¿bajarás a quemarte los pies
para tomar mi muñeca?
¿besarás mis alas de ángel caído
al pie de las cenizas de lo que destruimos?
¿regresarás a hacerme madre de una nueva destrucción?
¿calmarás con tu saliva mi sed de ternura?
¿saciarás mi hambre con tu carne
sin ocultarme tu alma?
¿por qué la luz de la verdad
de mis sombras expuestas
a tus ojos
no son sacrificio suficiente?
Prometo alimentar miseria a tu boca
para que te sientas cercana,
prometo procurar tus lágrimas,
pues solo en la pena confías,
prometo desaparecer cada 60 días
y así en mi ausencia no te reclamaré mía,
prometo nunca más clavar mis ojos al cielo,
no volver a invocar a dios,
no pedirle que te guarde,
hacer un infierno tu carne,
tomar con mis manos tu felicidad,
acostumbrarte a escuchar los ecos
de los rincones de tu psique
que no te deja adolecer
el luto de esta mujer
que te escribe y que no puedes corresponder
bajaría mil veces más al inframundo
a reclamar tu cuerpo
y besarlo hasta que regrese de la muerte
renunciaría a la sabiduría
que obtuve como recompensa
me haría ciega y obstinada
ante el limbo que nos envuelve
y así quizás, mi amor, entiendas
que no importa cuánto tiempo más argumentes
siempre he tenido dentro
un espacio donde la razón muere,
quizás entiendas que seguiré encontrando
tu presencia hasta el fin del tiempo
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in