PodrÃa hacerme de pensarte una nueva costumbre. Lo ordené asÃ, pero me corregÃ. Es mi mejor hábito y el primero de pocos que llena mi ser entero de pies a cabeza. Esto de pensarte es tan constante que mis escasas noches de insomnio, por obviedad, tendrán tu nombre pintado en cada rincón de oscuridad. Y si tengo que hablarte de oscuridad, te confesarÃa que nunca me asustó tanto, pero siempre se sintió extrañamente vacÃa. Hubo un cambio cuando mis noches se extendÃan unos minutos más por saber que tú estabas presente y me esperabas, cuando yo te esperé y de pronto habÃa un espacio extra en mis escondites nocturnos—uno que serÃa y sigue siendo tuyo. No podrÃa volver a ellos yo solo.
Hoy la oscuridad y la soledad no significan tanto, desaparecen un poquito más con cada dÃa que paso a tu lado. Pero jamás podrÃa ser tan simple. Verás, quisiera que imaginaras una habitación cerrada y cubierta, con decenas de objetos arrumbados y polvo por todos lados. Asà era como me sentÃa a mi mismo. Cuando por fin abres las ventanas y dejas que entre el sol, cuando sacudes y ordenas, cuando limpias y recompones es finalmente como alcanzas a ver los verdaderos colores y detalles. Es asà como me veo hoy con tu presencia.
Tu voz es como los rayos del sol. Eres exactamente eso, el sol. Uno que me despierta por las mañanas con su calidez y suavidad, que se vuelve intenso durante el dÃa y que, cuando casi llega la noche, no deja de abrazarme con los colores más bellos que alguien pueda ver. Es que yo te encuentro en cada cosa que amo, ¿lo notas?
Pero este hábito de pensarte va más allá de compararte con lo más hermoso del universo. En mi mente, bailotea tu nombre y tu rostro, tus manos, tu sonrisa y tus palabras. Te veo a ti y no puedo ni quiero evitar amarte. Recuerdo las cosas que me cuentas, lo gracioso que eres, las cosas que te gustan y todas esas otras que hemos compartido. Tus emociones y tus tristezas, tus secretos, tus experiencias. Te amo por cada una de ellas.
Te amo por quien eres. Por la música que te gusta, por tu talento al dibujar, por ese corazón comprensivo y amable. Te amo incluso por el amor que le tienes a quienes te rodean, por el amor a tus mascotas... y por el que me tienes a mi.
Y es en mi donde nace todo este deseo de hablarte y hacerte saber que tú jamás podrÃas ser simple o insignificante. Tú eres mucho más de lo que alcanzas a ver. Eres un hogar y yo deseo volver a ti cada que el dÃa termina.
Deseo que este mundo que creamos tú y yo exista siempre, pero también quiero caminar contigo por el mundo en el que vivimos y que, por más cruel que nos parezca de vez en cuando, mires a un lado y sepas que estoy yo para sostenerte. Estoy yo para cuidarte.
Estoy yo y te amo.
E.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in