Hoy
se siente algo diferente.
Que escuchar consuelos plásticos.
Hoy de alguna manera será diferente.
Está en su olor amargo.
Te destruyes,
pero hoy no.
Hoy dejarás de hablar.
—
Los días han sido muy añejos,
días de tabaco agridulce,
donde lo mejor
es sentir el dolor
de tu antiguo romance.
Y hoy será diferente.
Hoy será un buen día.
No lo arruines.
—
Se siente como si todos mis huesos se hubieran roto,
como una burbuja de aire
en el fondo del atlántico.
—
(Eres muy hablador)
—
Tranquilo, cariño. Papá ya resolvió los defectos
que me hacían débil.
Se siente tan raro
destruirte a ti mismo a pedazos
para poder rellenar ese agujero.
Mamá no estará orgullosa
por mi mala conducta,
pero a veces es insoportable
comportarse en este mundo de demonios.
Mejor hay que susurrar.
Podríamos despertar a los vecinos
y eso complicaría las cosas.
Aunque tengo tantas ataduras
para decir algo,
puedo liberar un poco de mis palabras.
No soy inservible.
Deja de decirlo.
—
(Hoy te ves diferente a cuando sangras)
—
Puedes cooperar con tu maldito rostro y fingir.
Hoy es mi día.
Para mi desastre.
—
Prodia estar peor no?
__
(Abuela, ¿Puedo quedarme aquí hasta que lleguen mis padres?)
—
Ey, niño, todavía puedes descansar.
La vida te ha tratado duro.
Para tu mente inocente
no es tu culpa
vivir en este mundo.
Algún día todas las flores se marchitarán,
tu carita tendrá arrugas
y no podrás caminar
como yo.
Pero hasta yo
recuerdo mis más hermosos días
como mis malos días.
—
Nunca cambies tu forma de sonreír
a la tragedia.
Esto no es lo que elegimos,
pero es hermoso
cuando lo apreciamos.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.


Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in