pensaba mudarme lejos antes,
a un lugar que sería nuestro refugio,
pero mis jardines viajan también al pasado
y un terror inconmensurable congela la sangre en mis venas.
te hice culpable de mi propia distancia,
de un adiós que sellaba tu calma
y mi delirio.
quisiera volver a caminar con vos en la penumbra,
pero ahora llevando mi luz,
pero ahora recibiendo tu paz.
las horas angelicales me susurran tu historia,
me hablan de lo que perdiste antes de encontrarme,
de lo que aún guardás en tu placard,
de cómo fuiste conmigo.
y entonces empiezo a quererte más,
sin culparte por esa extraña forma de quererme.
mi amor, tuve miedo de presionar tu pecho
hasta dejarte sin aire,
miedo de alterar el pulso de tus ventrículos,
miedo por vos.
y tal vez ese temor, tan frágil e infundado,
me llevó a escribir despedidas infinitas
que desgarraron mis dedos
en palabras que aún me lastiman
te agradezco mil años por haber venido,
por esas manos que dijeron lo que tu lengua enredada postergaba en la boca.
quisiera oír tu voz una vez más,
pero te entiendo, y me entiendo.
convivimos en un sitio de esperanzas vagas
y certezas quebradizas.
un día te dije “te amo”
y vos dudaste si era verdad,
porque eran versos eternos que ardían solo en mi mente.
pediste señales al cielo
y él no respondió.
y sin embargo, amor,
quiero que sepas:
siempre te quiero más que ayer
y siempre es hoy.
If you liked this post, consider buying the writer a coffee
Buy a coffee
cordero indefenso
toda esta ira alguna vez fue amor, y toda mi devoción se vuelve violenta.
Our picks
Become a supporter of quaderno
Support this independent project and get exclusive benefits.
Start writing today on quaderno
We value quality, authenticity and diversity of voices.

Comments
There are no comments yet, be the first!
You must be logged in to comment
Log in