Tengo ganas de ceder a mi oscuridad,
de igual forma ni te preguntarás:
“¿estará bien?”
no te importa mi amar,
solo mostrarme a los demás.
Mis manos siempre estuvieron vacías,
llenas de lágrimas, de sangre
que de a poco empezó a afectarme.
Tinta corrida:
son mis lágrimas infectadas.
Mi insistencia inútil me abraza otra vez,
quiero creer que aún me querés,
pero mi amor agotado susurra:
“¿no ves que te caés?”
y sí, lo sé…
solo me hago el terco, ya sabés por qué.
Querer duele,
pero más las noches donde escuché:
“cállate, ya me cansás”.
¿De verdad no queda nada que salvar?
por favor… mirame una vez más.
Mentira.
No me veas, no me busques,
no quiero verte ya.
¿Soy tan estúpido
que no me podés amar?
¿O simplemente estás tan roto, tan lejos
de todo?
Ya está,
acá la dejo.
Rendido estoy.
Me suelto de vos,
porque intenté sostenernos
incluso cuando mis pies sangraban
y mi corazón pedía: “ya, por favor”.
Te pinté de rosa tantas veces
que me rompí más
cuando me mostraste tu voz.
𝓓𝒂𝒚 💙
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