Estoy contándote la historia en un café; y en el mundo, en alguna parte, hay un avión que sobrevuela una ciudad.
Sigo hablando, me detengo en detalles; en ese avión hay un pasajero enfermo.
Con los brazos gesticulo y te envuelvo en la historia; y mientras tanto el enfermo contagia a los demás pasajeros.
Tus ojos se abren enormes cuando te cuento la historia en el café; y el avión aterriza y los enfermos corren, muerden y contagian.
Y ahora, la historia te causa una pequeña risa; y en una ciudad todos están desesperados por no contagiarse, excepto los más viejos, que resignados se dejan morder.
Entonces ahora te asustas un poco... pero no fue la historia, sino que acabas de escuchar un grito y ves gente corriendo; y en esa ciudad y cerca de un café los enfermos son cientos.
Yo sigo riendo perdido en mi historia, pero vos ya no reís y entonces pido la cuenta, el mozo, aturdido y con ojos rojos, se da vuelta de un salto para morderme el cuello.
Y vos me ves enfermo, ves que ahora me sangran los ojos. Yo, como siempre, me abalanzo encima tuyo, te sonrío tétricamente y te muerdo por todas partes. Tu piel siempre fue rica, ahora sé que tu carne también lo es.
Siempre fuiste parte de la historia, siempre supe el final.
¿Qué es alguien enamorado?
Está bien, última pista: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡cEreBRo!!!!!!!!!!
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